| Los fusibles SIBA protegen la instalación contra sobrecargas y cortocircuitos interrumpiendo el circuito por fusión del elemento conductor. De fabricación alemana, SIBA se especializa en protección ultrarrápida de semiconductores, un segmento donde los tiempos de actuación deben medirse en milisegundos para salvar el componente protegido. A diferencia de un interruptor automático, el fusible no tiene partes móviles y su curva de actuación es extraordinariamente precisa y repetible, lo que lo hace insustituible donde la velocidad de despeje determina si el equipo protegido sobrevive.
Características técnicas de los fusibles SIBA
• Fusibles ultrarrápidos de clase aR y gR para protección de semiconductores
• Fusibles cilíndricos, de cuchilla tipo NH y de montaje atornillado
• Versiones específicas para corriente continua, con capacidad real de extinción de arco en DC
• Alta capacidad de ruptura con característica de limitación de corriente
• Percutor e indicador de fusión en las referencias que lo contemplan
• Amplia gama para aplicaciones fotovoltaicas, tracción y electrónica de potencia
Normativa y referencia técnica
Los fusibles de baja tensión responden a la norma IEC 60269 en el estándar europeo y a UL 248 en el norteamericano, que definen las clases de servicio, las condiciones de ensayo y las características tiempo-corriente. En Colombia la instalación debe cumplir RETIE y NTC 2050.
Aplicaciones de los fusibles SIBA
Protección de variadores de velocidad, rectificadores controlados, arrancadores suaves, equipos de soldadura, sistemas de tracción ferroviaria, inversores fotovoltaicos y bancos de baterías.
Cómo seleccionar fusibles SIBA
La selección exige cuatro definiciones. La clase de servicio determina qué protege el fusible: gG protege cable y equipo de forma general, aM solo protege contra cortocircuito y se coordina con un relé térmico, aR y gR protegen semiconductores. La corriente nominal debe soportar la corriente de servicio permanente sin envejecer. La tensión nominal debe ser igual o superior a la del circuito, y muy especialmente debe corresponder al tipo de corriente: un fusible diseñado para corriente alterna puede no extinguir el arco en un circuito de corriente continua, porque en DC no existe el paso por cero que ayuda a apagarlo. Por último, el valor I²t del fusible debe ser inferior al que soporta el semiconductor protegido; de lo contrario el componente se destruye antes que el fusible actúe.
El error más costoso en protección con fusibles
Proteger un variador de velocidad o un rectificador con un fusible industrial convencional es un error que se paga caro: la falla se despeja, pero el semiconductor ya se destruyó. Los tiristores e IGBT requieren fusibles ultrarrápidos con curva I²t coordinada con el componente. |