| El tubo termoencogible, también llamado termocontraíble o termoretráctil, se contrae al aplicarle calor y se ajusta firmemente sobre el empalme, el terminal o el tramo de cable que debe proteger. Cumple tres funciones simultáneas: restituye el aislamiento eléctrico, sella contra humedad y polvo, y aporta alivio mecánico en el punto donde el conductor cambia de sección o de rigidez.
Características técnicas de el tubo termoencogible
• Relación de contracción estándar 2:1, con versiones 3:1 y 4:1 para geometrías irregulares
• Amplio rango de diámetros, desde conductores de instrumentación hasta cables de potencia
• Disponible en negro, rojo, azul, amarillo, verde, blanco y transparente para codificación de fases
• Versión con adhesivo termofusible interno, que fluye al contraerse y produce un sellado estanco
• Material autoextinguible, resistente a la abrasión, a los aceites y a los rayos UV en las líneas para exterior
• Temperatura de contracción alcanzable con pistola de aire caliente convencional
• Presentación en rollo, en tramos y en kits surtidos por diámetro
Normativa y referencia técnica
Los tubos termocontraíbles para aplicaciones eléctricas responden a las especificaciones de la serie UL 224 en cuanto a resistencia dieléctrica, comportamiento al fuego y rango de temperatura de servicio. En instalaciones colombianas, el aislamiento de empalmes y conexiones debe cumplir los requisitos generales del RETIE y la NTC 2050.
Aplicaciones de el tubo termoencogible
Aislamiento de empalmes y terminales, identificación y codificación de fases, reparación de aislamiento dañado, sellado de conexiones en ambientes húmedos o a la intemperie, protección de arneses automotrices, refuerzo de cables en puntos de flexión y marcación de circuitos.
Cómo seleccionar tubo termoencogible
El diámetro se escoge con un doble criterio: el tubo debe poder deslizarse holgadamente sobre el conductor antes de hacer la conexión, y su diámetro después de contraído debe ser menor que el del objeto sobre el que se ajusta. Como regla práctica, se elige un tubo cuyo diámetro expandido supere cómodamente el punto más grueso del empalme y cuya contracción total lo lleve por debajo del punto más delgado. Para aplicaciones donde se requiere estanqueidad real —conexiones enterradas, expuestas a intemperie o sumergidas— hay que optar por la versión con adhesivo interno; el tubo sin adhesivo aísla pero no sella.
Cómo aplicarlo sin arruinarlo
El calor debe aplicarse de forma uniforme y en movimiento, con pistola de aire caliente, avanzando desde el centro hacia los extremos para que el aire escape y no queden burbujas atrapadas. Nunca debe usarse llama directa: carboniza la superficie, compromete la rigidez dieléctrica y deja una protección que aparenta estar bien pero ya no aísla. |